martes, 10 de noviembre de 2015

Una De Conspiranoia! Ya puedes ir tapando tus cámaras

   Harto del cine polaco subtitulado que puede llegar a ser MUY TRISTE, decido pincharme un blockbuster facilito. Soy aficionado al cine futurista y de realidades distópicas y la peli elegida cumple al menos con la primera condición. Minority Report. O como la titularon aquí en Las Indias, El Informe de la Minoría. Si, tiene libro. De Phillip K.Dick.
   En determinado momento podemos ver a Tom Cruise siendo perseguido por las calles de una Washington D.C del año dos mil cincuenta y cuatro. Varios paneles publicitarios lo ´invitan´ a trincarse una Guinness porque parece estresado, y una china le muestra una paradisíaca playa. Toda esa publi personalizada llega al prota gracias a unos lectores de retina que permiten a los sistemas de seguridad y control públicos escanear a la peña para obtener datos personales, constantes vitales y demás información. Como toda info, vale pasta, y suponemos que en la peli el gobierno la vende a las corporaciones con fines publicitarios. Y de ahí esos anuncios dirigidos a Cruise, que recibe en base a su situación personal o estado de ánimo.

   Mi punto es que al ver esa cinta el año de su estreno (2002) todavía podíamos pensar que, o bien era una ida de olla de los guionistas, o algo que, aunque factible, no pasaría -mínimo- hasta dentro de cincuenta años. No obstante a día de hoy, apenas diez años después, cada uno de nosotros llevamos bien cerquita de las pelotas una computadora de alta tecnología que nos dice dónde podemos comer; nos informa de que nuestra marca de ropa favorita está en oferta y si estás cansado te recomienda un spa de puta madre cerca del trabajo. Todo esto porque nosotros anotamos dónde estamos, qué comemos y en qué estado de ánimo nos encontramos. Le decimos a una gran compañía qué marca de ropa nos gusta, qué tipo de arte preferimos, deportes, programas de televisión, películas, gustos musicales…y así sabrán qué vendernos. Por qué crees que lo llaman `publicar´?Como en la peli, nosotros también recibimos diariamente anuncios personalizados, en nuestros correos, redes sociales…
Con un sencillo pero útil de cojones complemento del browser Firefox, podemos saber a cada instante quién se nos va colgando en nuestro navegar diario. Vean si no; habiendo visitado 10 páginas, tenemos 123 sitios de terceros siguiéndonos.

   Y asi, amiguetes, regalamos nuestros datos. Lo regalamos, señora. ¿Cómo si no estas empresas (Facebook, Google, Twitter…) han tenido un crecimiento tan brutal en tan poco tiempo? Gracias a todos nuestros datos. En alguna ocasión he podido estar hablando de la morcilla de Burgos, y en mi siguiente repaso al Face aparece como ´publicación sugerida´ un negocio o información acerca de la morcilla de Burgos. Es un ejemplo, caray. Pero debo pensar por ello que también nos espían a través de las cámaras y micrófonos de nuestros ultra slim esmarfons? De que se puede, se puede. Sin ir más lejos en las distintas stores de aplicaciones móviles existen algunas que nos permiten administrar nuestros dispositivos a distancia, así como activar sus cámaras, micrófonos, y por supuesto, su GPS. Esto es; si cualquiera, sin tener conocimientos avanzados de informática, puede activar la webcam del ordenador de su casa estando en la otra punta del mundo y ver lo que ocurre cuando él no está, ¿qué no podrán hacer los creadores de esas aplicaciones, de esos sistemas operativos, o peor, los cabrones sin alma a quienes siempre nos referimos los amigos de la paranoia como ´los de arriba´?


 `...esa cámara que lleva incorporada 
 su lap (portátil), puede tener un indiscreto 
 ojo humano al otro lado?´ 

   Crecí en el Belfast español y no hace mucho tiempo la sociedad puso el grito en el cielo cuando las autoridades decidieron instalar cámaras de seguridad en las calles. El objetivo, controlar los disturbios que cada finde se sucedían sobretodo en el casco antiguo de algunas ciudades en la zona norte del país. Coches, contenedores y demás ardían a menudo aportando calorcito a las gélidas noches norteñas. Hoy, no sólo cada uno de nosotros lleva un par de cámaras en el bolsillo -delantera y trasera del teléfono- sino que además pagamos por ellas. Y mucho.

   De veras nadie ha pensado alguna vez, si esa cámara que lleva incorporada su lap -portátil-, puede tener un indiscreto ojo humano al otro lado? Nunca has mirado a tu esmarfon sobre la mesa y has sentido que podrían estar grabando tu conversación remotamente? Porque yo sí lo he pensado. Pero me la pela. De otro modo no podría utilizar estos super-teléfonos con los que pierdo culposa y gustosamente el tiempo muy a menudo.  
  Algo que me tranquiliza y me hace pensar que no estoy chiflado, son estos andaluces que han montado su negocio en base a la premisa de la protección de la intimidad, vendiendo unas ´pinzas´ diseñadas para tapar las cámaras de nuestros monitores (no he encontrado algo parecido para los teléfonos).
Si de pronto sientes unas imperiosas ganas de algo así, www.tapatucam.com

   Pensemos, por último, en que hace tiempo que existen redes como Tor, buscadores como DuckDuckGo, exploradores como EpicBrowser, sistemas todos ellos que incrementan -no al 100%- nuestro anonimato en la red; es por el hecho de que gobiernos, empresas publicitarias y demás lacras, rastrean continuamente cada paso que damos en la web. Y si hacen esto con las cookies y demás herramientas, cómo no van a tener la opción de activar nuestras cámaras?
   Seguro que a partir de ahora te lo piensas antes de hacer guarreridas con el portátil abierto. O con el teléfono cerca. 

Nota:  Estoy tratando de mejorar la calidad de los GIFs con un nuevo formato llamado GFY, pero no he conseguido hacer que queden bien hasta el momento. Seguiré intentándolo. I`m soo newie!


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